Durante este fin de semana he tenido una sesión intensa sobre la educación de los niños, pero sobre todo de nuestros hijos. Yo no soy educador pero desde mi responsabilidad como presidente del AMPAS del Colegio Salesiano de Cabezo de Torres, pero sobre todo como padre, acudí el Sábado a una jornada formativa para Juntas de Ampas cuyo ponente era mi hermano Pablo Viudes psicólogo-orientador del Colegio Salesiano de Valencia.
Una de las reflexiones más importantes y cuyo reto voy a empezar a trabajar desde el miércoles es crear conciencia de que los padres necesitamos formarnos para actúar como tales padres. La sociedad actual, el ritmo de vida del trabajo, de los estudios, etc.. nos hacen perder a veces la visión de lo importante y nos acomodamos en el día a día. ¿Cómo voy a regañar a mi hijo aunque esté haciendo algo mal, si llevo todo el día sin verle?… supongo que si eres padre o madre te sonará esta pregunta, pero tú como yo sabemos que eso no es lo que necesita tu hijo ni el mio para su correcta educacion en valores.
Marcar los límites, dejar de ser amigos para actúar como padres, sacrificar parte de tu comodidad.. tienen que formar parte de una responsabilidad como educadores que estamos dejando sólo en las manos de los profesores de nuestros hijos. Desde «ayer», tenemos que coger el toro por los cuernos de nuestra responsabilidad y aunque sepamos que lo estamos haciendo bien, si sabemos también que podemos hacerlo mucho mejor.
El mismo sábado mis hijos a los que no había visto en todo el día por la charla de Villena, venían concienciados de que tenían que hacer una cartel para animar al Club Baloncesto Murcia en su partido contra el Real Madrid. La sorpresa fué mayúscula sobre todo cuando mi mujer me dijo que la motivación de hacerlo había sido exclusivamente de ellos, sobre todo de mi hija Luz María de 6 años y como consecuencia de mi hijo Fran de 3 años. Manos a la obra nos unimos una serie de papeles que tenía en A-3, yo les marqué en lápiz y ellos hicieron el resto. El lema de mi hija ¡VAMOS MURCIA! una canasta y balón y la cara de los dos y un texto que ponía NOS GUSTA EL BALONCESTO, así de sencillo. Por cierto nos sacaron en la tele.
Dios me libre de ponerme como ejemplo, pero los niños aprenden y se ilusionan con lo que ven y viven. Mis dos hijos acuden asiduamente al baloncesto con nosotros, deporte que apasiona a mi mujer y a mi (jugadores en tiempos jóvenes). Mi hija ha ido viviendo en mi hijo una ilusión por cada partido que le ha contagiado. Y ellos son los que están deseando que haya partido ese día para vivir una experiencia de convivencia con sus padres, lejos de casa, y rodeado de gente (muy educada). Si hay partido en la tele quieren verlo prioritariamente antes que el Disney Channel.Ella llevando las cuentas de si ganamos o perdemos (así va repasando cálculo) y el más pequeño viviendo el juego como si estuviera allí (Dean es su ídolo y ya sabe si está o no en pista… ayer me dijo «¿Dean está descansando?», y es cierto no estaba.
Bueno sólo quería compartir mi experiencia como padre este fin de semana, creo que los padres podemos hacer más por nuestros hijos. Por supuesto nadie nos dijo que fuera fácil (mi hija tampoco llevaba un manual en el cesto), lo que es seguro que parte del éxito de la educación de nuestros hijos, debe de partir de gran medida de nuestro sacrificio y formación.


